MARTES, 17 de marzo (HealthDay News/Dr. Tango)– Ser obeso puede acortar la vida, según un nuevo estudio.
“La
obesidad moderada por lo general reduce la vida en unos tres años”,
advirtió el investigador Gary Whitlock, de la Unidad de Servicio de
Ensayos Clínicos de la Universidad de Oxford en el Reino Unido. “Por
obesidad moderada me refiero a pesar alrededor de un tercio más de lo
ideal, que para la mayoría de las personas sería tener un sobrepeso de
50 o 60 lb (unos 23 o 27 kg)”.
Whitlock señaló que más de la
tercera parte de los estadounidenses de mediana edad cae en esta
categoría. “En comparación, pesar el doble del peso ideal, por ejemplo,
tener unas 150 lb (68 kg) de más, reduce la vida en alrededor de diez
años”, añadió.
Ese nivel de obesidad aún no es común, pero
equivale a la reducción conocida de diez años en la vida causada por
fumar. “Así que fumar es más o menos tan peligroso como tener obesidad
grave y unas tres veces más peligroso que tener una obesidad moderada”,
apuntó.
El informe aparece en la edición en línea del 18 de marzo de la revista The Lancet.
Para
el estudio, Whitlock y otros miembros de la Colaboración de Estudios
Prospectivos recolectaron datos sobre 894,576 hombres y mujeres que
participaron en 57 estudios. Los participantes del estudio provenían
principalmente de Europa occidental y América del Norte. Su índice de
masa corporal (IMC) promedio era de 25.
El IMC es un cálculo que
expresa una relación entre la estatura y el peso. Las personas se
consideran de peso bajo si su IMC es de menos de 18.5, de peso normal
cuando el IMC está entre 18.5 y 24.9, en sobrepeso cuando el IMC está
entre 25 y 29.9, y obesas cuando tienen un IMC de 30 o más, según el
Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre de EE. UU.
Los
investigadores encontraron que los hombres y mujeres cuyo IMC estaba
entre 22.5 y 25 vivían el mayor tiempo. Para una persona de 5 pies y 7
pulgadas (1.7 m) de estatura, el peso óptimo sería unas 154 lb (70 kg),
señalaron.
Entre los que tenían un IMC superior a 25, cada
aumento de 10 a 12 lb (4.5 a 5.5 kg) se traducía a un aumento de morir
de alrededor de 30 por ciento. Además, hubo un aumento de 40 por ciento
en el riesgo de enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular y otras
enfermedades vasculares, un aumento de entre 60 y 120 por ciento en el
riesgo de diabetes, enfermedad del hígado o de los riñones, un aumento
de 10 por ciento en el riesgo de cáncer, y un aumento de 20 por ciento
en el riesgo de enfermedad pulmonar, informaron los investigadores.
“La
obesidad causa enfermedad renal, enfermedad hepática y varios tipos de
cáncer, pero la forma más común en que resulta letal es al causar
accidente cerebrovascular, y lo más importante, enfermedad cardiaca. La
obesidad causa enfermedad cardiaca al aumentar la presión arterial,
interferir con los niveles de colesterol en sangre, y provocar
diabetes”, apuntó Whitlock.
Las personas moderadamente obesas,
con un IMC de 30 a 35, reducían su vida en dos a cuatro años. Entre los
que eran gravemente obesos, con IMC de 40 a 45, la vida se reducía en
ocho a diez años. Se trata de algo comparable a los efectos de fumar,
dijo Whitlock.
De hecho, la gente cuyo peso estaba por debajo de
lo normal también moría antes, sobre todo debido a enfermedades
relacionadas con fumar, señalaron los investigadores.
“Si usted
es obeso y fuma, sobre todo, deje de fumar”, aconsejó Whitlock. “Si es
obeso y no fuma, no comience a hacerlo, y haga lo que pueda por no
engordar más. Al evitar engordar, podría vivir unos cuantos años más
que de lo contrario. Al dejar de fumar, un fumador puede esperar vivir
varios años más, alrededor de los mismos que una persona gravemente
obesa podría ganar al perder la mitad de su peso”.
El Dr. David
L. Katz, director del Centro de Investigación sobre la Prevención de la
Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, dijo que este estudio
confirma que la epidemia de obesidad es “el peligro inminente que
muchos sabíamos que era”.
La asociación entre el IMC y la
mortalidad ha sido puesta en duda por la comunidad científica, en parte
debido a la incertidumbre de los cálculos del peso y al debate sobre
los métodos de medición. “Aquí tenemos una reafirmación empática del
tema fundamental: el sobrepeso y la obesidad le quita años a la vida”,
advirtió Katz.
“Sabemos que de muchas maneras el IMC es una
medida poco refinada de los riesgos de salud asociados a la obesidad,
dado que no toda la grasa corporal extra es equivalente”, dijo. “El
peso que se aumenta alrededor de la parte media tiende a ser el más
peligroso, de manera que los que tienen este patrón podrían tener
riesgos más altos que los sugeridos por este estudio. Entre los que
aumentan de peso en la parte inferior del cuerpo, los riesgos podrían
ser menores”.
Un estudio publicado en la edición del 13 de noviembre de la revista New England Journal of Medicine
también encontró que el lugar en que se centra el peso es un factor de
riesgo. Los hombres con las cinturas más grandes tenían más del doble
de riesgo de muerte, y las mujeres con las cinturas más grandes
observaban un aumento en el riesgo de muerte de 78 por ciento.
Más información
Para más información sobre la obesidad, visite la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE. UU.
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